Y el aire oxigenando mi cuerpo trae consigo mil memorias a una mente aturdida.
Buscando más allá de lo que aún no puedo ver, un bombazo de ansiedad constante traslada mis pensamientos al futuro, cons-tan-te-men-te.
Una nueva bocanada de aire seca mis labios, que humedeceré suavemente con la punta de mi legua,
mientras mi mente, aturdida y viajera, te recuerda vagamente mirándome, analizándome.
La incontenible verborragia mental ensordece mis oídos y ciega mis ojos, (o ciega mis oídos y ensordece mis ojos) sumiendo en confusión un cuerpo ya cansado.
Me despierto, nada de eso fue, miro al rededor y el reloj me sugiere que descanse ("descanse") unos cuantos minutos más, pero la cabeza no domina el auto-convencimiento y hace caso omiso a la necesidad corporal.
Al octavo movimiento en la cama, mi cuerpo aún cansado pasa a segundo plano, donde el alma oprimida se siente incomoda. Y es entonces que llegamos a un aquí y ahora.
Buenas. Buen viaje.
Buscando más allá de lo que aún no puedo ver, un bombazo de ansiedad constante traslada mis pensamientos al futuro, cons-tan-te-men-te.
Una nueva bocanada de aire seca mis labios, que humedeceré suavemente con la punta de mi legua,
mientras mi mente, aturdida y viajera, te recuerda vagamente mirándome, analizándome.
La incontenible verborragia mental ensordece mis oídos y ciega mis ojos, (o ciega mis oídos y ensordece mis ojos) sumiendo en confusión un cuerpo ya cansado.
Me despierto, nada de eso fue, miro al rededor y el reloj me sugiere que descanse ("descanse") unos cuantos minutos más, pero la cabeza no domina el auto-convencimiento y hace caso omiso a la necesidad corporal.
Al octavo movimiento en la cama, mi cuerpo aún cansado pasa a segundo plano, donde el alma oprimida se siente incomoda. Y es entonces que llegamos a un aquí y ahora.
Buenas. Buen viaje.
Comentarios
Publicar un comentario